oestsurf

Creando Orden del Caos: Surf y Diseño.

por Alberto Barreiro @albertobarreiro

En el mapa, la playa aparecía marcada como un tesoro pirata. Su relativa lejanía de las carreteras principales auguraban una sesión tranquila y unas gotas de aventura, había oído comentar que su orientación la exponía al más pequeño swell del Oeste. Tras repasar por internet las tablas con las indicaciones de las boyas, me dispuse a viajar hasta allí bajo el azul metálico de un cielo con viento del Noreste. Desde el pequeño claro que hacia las veces de aparcamiento se apreciaba el arenal en su totalidad. Me acompañaba Sofía, una amiga que sufría la terrible discapacidad de haberse criado lejos de la costa. Sus habilidades urbanas contrastaban con su dificultad para entender lo que pasaba en aquel escenario de arena, agua y cielo. En su retina se acumulaban imágenes desordenadas de temperamentales olas y espumas ruidosas que rompían sin causa ni propósito. Un paisaje tan hermoso y vital como primario y caótico.

Sentados sobre la capota del coche le pedí que siguiera observando el mar, una variable tras otra, sin prisas: El suave viento terral que acentuaba la forma mas pura de las olas y levantaba gotas sobre las crestas; el banco de arena acumulado junto al riachuelo que se extendía bajo el mar; la textura especial del agua en de la zona de corriente; los patrones recurrentes de las series. Sofía comenzó a entender la delicada, intima y compleja interacción entre el fondo, el viento y las olas que ante sus ojos comenzaban a comportarse de nuevo como un todo ordenado.

Al poco rato logró identificar claramente las tres rompientes definidas. Acabó por recomendarme un lugar idóneo para echarme, a lo que yo accedí sin dudarlo, a pesar de que los locales disfrutaban de muy buenas olas en otra zona de la playa. Ya en el agua, mi cerebro hizo un calculo simultáneo e intuitivo de la forma que la ola iba cogiendo, su velocidad, altura e inclinación permitían prever la dirección de rompiente y el lugar preciso para la remada. Unas brazadas y mi tablón recogió la fuerza de la ola bajo mis pies. Me deje llevar. El orden había surgido del caos en forma de un dibujo que me llevo hasta la orilla con una sonrisa de satisfacción.

Hasta aquí la historia.

_______________________

El Diseño es un campo cuya influencia va mas allá de la creación de objetos de atractivo estético, sino que se presenta como una metodología para la creación y desarrollo de productos, organizaciones y experiencias ricas, funcionales e innovadoras en un entorno definido por una complejidad creciente, un mundo en al que los métodos tradicionales de producción son incapaces de adaptarse. Las empresas empiezan ahora a abrir los ojos a la disciplina empujados por el ejemplo de héroes del diseño como el fallecido Steve Jobs. El Diseño, con “D” mayúscula, se va consolidando como heredero del papel diferenciador que ha ido representado la ingeniería en el pasado industrial. En una economía cada vez mas competitiva, en la que la producción tecnológica se ha trasladado en buena parte a países emergentes, especialmente a Asia, la generación de ideas y productos que añadan valor a la vida de la gente se convierte en una necesidad crítica para la supervivencia en estos confusos momentos de la economía occidental.

Recientemente, mientras preparaba una presentación sobre el tema me di cuenta de lo mucho que ha aportado el surf a mi modo de enfrentarme a problemas de diseño. En principio pueden parecer dos cosas totalmente alejadas, pero si miramos con detenimiento vemos que comparten unas características comunes fundamentales: Tanto la misión del surfer como la del diseñador es utilizar energía creativa para ordenar el caos; también que la cualidad que caracteriza a ambos es su capacidad para identificar patrones en entornos complejos.

Diseño es un método creativo de resolución de problemas.
Todo proceso comienza con una pregunta que se ha de resolver en forma de una acción o de un producto. Las metodologías que aporta el diseño funcionan muy bien cuando estos problemas están insertos en entornos cambiantes como en el que nos toca vivir. El diseño aporta una perspectiva más dinámica, abierta, flexible, intuitiva y holística a procesos, que debido a esa complejidad, son difíciles de resolver paso a paso, de una manera analítica y lineal.

Voy a repasar el relato con el comencé el post desde el punto de vista de un método más o menos formal de diseño con el objetivo de llegar a entender mejor este paralelismo entre dos de mis obsesiones favoritas.

He dividido el relato en 10 puntos que son similares a las fases que seguimos en un proyecto formal de diseño.

Todo empieza con una pregunta.

1- Misión: La parte más compleja de un proyecto es encontrar cual es el problema de fondo que se quiere resolver, la formulación de la pregunta. Es lo que llamamos el proceso de definición o conceptualización.

Una vez tenemos clara la pregunta el único objetivo que tenemos es el de ir respondiéndola. ¿Quiero entrenar duramente para un campeonato o quiero pasar un día tranquilo de surf en buena compañía?

Todo lo que viene después son instrumentos para realizar la misión que hayamos definido, misión que tenemos que recordar en cada momento para asegurarnos que los pasos que tomamos nos dirigen a ese objetivo.

2- Visión: Una vez fijada la misión ya he reducido considerablemente el rango de posibilidades. Me imagino el día en la cabeza: Un lugar bonito, salvaje, tranquilo, de olas suaves. Llamo a Sofía para compartir la visión y ver que le parece el plan. Tras la charla añado la siguiente especificación: “…un pueblo interesante en las proximidades para tomar una caña al atardecer”.

Ya sabemos más o menos lo que queremos aunque esta intuición aun no haya cogido forma. Lo que tenemos que hacer ahora es descubrir las opciones reales con las que contamos.

3- Investigación: la investigación es un proceso divergente, se trata de poner sobre la mesa la información y los datos disponibles. Rebuscar en recuerdos, leyendas, comentarios. Preguntar a amigos. Bucear en Google Maps,  ver fotos. Interpretar mapas de boyas, la dirección del viento, la tabla de mareas, y las previsiones meteorológicas.

4- Análisis: Al igual que en el proceso de diseño utilizamos técnicas para debatir y agrupar los requerimientos de un proyecto, ahora en nuestra cabeza comenzamos a agrupar y organizar los datos para clasificarlos por sus características (distancia, calidad de las olas, comodidad, clima), de modo que poco a poco vamos entendiendo las variables, permitiéndonos reducir las opciones mediante una comparación rápida. Finalmente logramos decidir cuales son las opciones que más nos convienen, tras descartar aquellas menos viables o apetecibles, las que por ejemplo, nos tendrían en la carretera todo el santo día. A veces la decisión tiene forma de dirección mas que de destino: “tiremos hacia la zona de Ribeira a ver que nos encontramos”.

Trabajar con una visión abierta (a veces utilizamos la metáfora de un faro que marca una dirección, que sirve de referencia, pero no la dicta) facilita a exploración y los descubrimientos fortuitos que abren paso a la innovación.

Ajustamos bien las cinchas y tiramos millas.

Un par de horas después el proceso arranca de nuevo en el improvisado aparcamiento de la playa.

Tenemos ya enfrente todo el abanico real de posibilidades. Estudiamos la competencia (los locales disfrutando del pico de la izquierda), la dirección del viento, el tamaño de las olas, la consistencia y recurrencia de los picos, la tendencia de la marea, la posición e intensidad de las corrientes. Como comenté antes, los surferos al igual que los diseñadores están especialmente entrenados en reconocer patrones a partir de un entorno complejo y dinámico, gracias a esta experiencia somos capaces de leer la playa de un modo intuitivo y casi automático. Observamos, analizamos, predecimos con cierta facilidad el comportamiento de las olas. Al igual que el diseñador es capaz de navegar en medio de un amplio número de posibilidades y encontrar modelos que se van ajustando a la solución buscada.

De vez en cuando debemos cotejar el proceso en relación a nuestra misión inicial, de hecho aun estamos a tiempo de cambiar de lugar e incluso de visión (¿vale la pena quedarse o es mejor ir al pueblo e hincharse a marisco?) Pregunto a Sofía si el plan corresponde a sus expectativas, al fin y al cabo el día esta dedicado a ella. Sofía asiente y seguimos adelante. Este proceso es equivalente a los tests con usuarios y clientes que un diseñador realiza regularmente para asegurarse que la dirección y el desarrollo de un proyecto va en la dirección deseada.

Miro las olas un buen rato, conozco bien mis posibilidades físicas, materiales y técnicas y reconozco que esa ola hueca junto a las rocas es inviable, al igual que la zona invadida y saturada por los surferos locales. He destilado todas las opciones a un par de atractivas zonas a las que la marea empieza a dar forma.

6- Ideación: Es hora de tomar decisiones. El proceso de ideación es casi indistinguible del de análisis, tener ideas consiste en extraer y descubrir opciones de un caos de posibilidades. A veces una de estas soluciones de repente toma forma y destaca de un modo claro y se nos presenta en nuestra cabeza acompañado de un subidón de dopamina. Sofía, que había estado en silencio durante un rato mientras su mirada escaneaba las rompientes, apuntó su dedo índice hacia una ola que se iba formando.

- El sitio es ese.

Las olas, que se habían ido ordenando con la marea y la caída del viento,  comenzaban a apuntar maneras no lejos del aparcamiento, esculpidas por el banco de arena que se formaba junto a un riachuelo que cortaba la playa.

Idear es descubrir mediante observación, conectar variables, prever nuevos patrones y actuar sobre ellos. Sofía, convertida ahora en Directora Creativa, me había dado la indicación clave que me permitía seguir adelante.

7- Prototipado. En esta fase los diseñadores nos dedicamos a bocetar, hacer planos, estudios de materiales y prototipos funcionales que vamos testeando y presentando a los usuarios para su validación. El usuario de estas olas voy a ser yo, así que me limito a hacer los prototipos en mi cabeza. Observo las series, elijo una ola y me imagino en ella, siguiendo con los ojos la dirección de la rompiente. Esta sesión de surf virtual me ayuda a validar la elección y a alcanzar un mayor conocimiento de lo que me voy a encontrar después.

8- Objetivo: Con una idea y un plan ya fijados en mi mente en forma de un claro objetivo que no pierdo de vista, me pongo en traje y me dirijo al agua. Todos estas fases del proceso se van repitiendo de forma rápida, cíclica, no lineal y ajustándose a los cambios en el entorno según van ocurriendo. Por fin llega el momento del desarrollo del plan:

9- Implementación: Mis habilidades técnicas (o la falta de ellas) y estado físico entran ahora en acción. Remo hacia el pico ajustando mis expectativas según me acerco. Encuentro el lugar y analizo la serie y la forma de la ola antes de atacar una derecha:

La tabla se convierte en el objeto, la ola en el medio, la surfeada en la interacción y mi experiencia en forma de satisfacción, en el producto.

10- Aprendizaje: Esa tarde, junto a una caña fresca, Sofía y yo disfrutamos de los últimos rayos de sol en la terraza de un bar, repasando el día.

PD. Los métodos de diseño se centran en las necesidades de la gente. Si profundizas en esas necesidades acabas por darte cuenta de que en realidad necesitamos poco y lo que de verdad nos llena son los significados, no tanto los objetos.

El diseño debe centrarse en ayudar a transformar y orientar las empresas hacia la producción de soluciones que resuelvan problemas de verdad y añadan valor la vida de un modo limpio y sostenible. Tenemos un papel que jugar para acelerar el paso de una economía centrada la especulación, el consumo y el beneficio a corto plazo a una economía basada en la creación y el significado.

Es importante que en tiempos como éstos aprendamos a reconocer que con una tabla y unas buenas olas podemos disfrutar de experiencias únicas. Esto es algo que sabemos bien los que hemos tenido la suerte de practicar el surf con un grupo de amigos, y también una lección que los diseñadores tenemos que asimilar en profundad a la hora de entender que nuestro material no es la tecnología, sino las experiencias.

 

Godard Essentials – The Fishbone Project

La editorial The Fishbone Project, especializada en la edición de libros de surf, publica Godard Essentials – The Surf / The Sand / The Land.

Después de presentarse en el mercado con el lanzamiento de su primer libro, Cosas que tu shaper nunca te dice, traducción del original del shaper californiano Bob Smith, Basics of Surfboard Design, The Fishbone Project lanza al mercado su segunda novedad editorial, Godard Essentials – The Surf / The Sand / The Land.

En este caso, la editorial cambia radicalmente de registro y presenta uno de los pocos, cuando no el único, libro de pintura surf. Revestido de tapa dura, con 142 páginas a todo color, y con prólogo de Dídac Piquer, shaper y fundador de Montjuïch Surfboards, Godard Essentials – The Surf / The Sand / The Land es un compendio de la obra pictórica de Josep María Jodar, conocido como “Godard”, un pequeño maestro del Mediterráneo y que sabe captar las escenas y situaciones que rodean al mundo del surf de manera inigualable, con una estética que transita, según algunos críticos, entre la obra de Hopper y Antonio López, el gran maestro del realismo contemporáneo.

Inspirado en una California de épocas pasadas, la obra de Godard nunca deja indiferente. Surf atemporal y eterno al alcance de nuestras manos.

Europe´s Living a Federeixon

Ya ha empezado la época de renovar o solicitar las fichas federativas para poder asistir a los entrenamientos que organizamos, estar cubiertos por el seguro o para que los pros puedan competir en los distintos eventos que se organizan a lo largo del año.
Podéis estar federados con Oeste Surf Club en cualquier modalidad y con la Federación Galega de Surf o la Federación Española de Surf.

Quien esté interesado en tramitar la Licencia Federativa con nosotros, que se ponga en contacto en oestesurfentrenamiento@gmail.com

Juguetitos 2012

Foto: wavejet.com

Año nuevo, juguetitos nuevos. El mundo del shape, se agita y hay un par de novedades que puede que no tarden en aparecer en las playas del Oeste, aunque una de ellas debería tardar algo más que la otra si atendemos a su precio.

Primero la asequible. Un diseñador francés, Thomas de Lussac, ha inventado una tabla de surf hinchable. Un cacharro de pvc, con forma de tabla de surf, que se infla con un bombín normal y que, claro está, cabe en cualquier sitio. Adiós bacas, cinchas, furgonetas de escuelas cargadas de material. Veinte tablas en el maletero de un coche sin carnet. 450 euros cada una. Las están probando en escuelas de Hossegor. El modelo actual está pensado para aprendizaje, pero el tipo este amenaza con un diseño para surf profesional.

Vamos con el tema caro. Wavejet. Esto no es nuevo, pero comienza la comercialización del inventito. Tablas con motor incorporado, incrustado en el propio foam, y controlada a distancia con un mando enganchado en la muñeca del surfer. Se acabó el reventarse remando para pillar olas tendidas; adiós a las remontadas eternas, hola a un seguro de robo para la tabla, o aun rottweiler del tamaño de un tigre que la vigile mientras nos damos media vuelta para atarnos un zapato, o bajamos del coche a comprarnos un bocadillo, porque el cacharro no baja de 4.500 dólares, sea esto una tabla, o lo que sea.

 

Photosurf

Apenas quedan cuatro días para terminar el año en medio de esta primavera sin fin que estamos disfrutando. Los baños de estas últimas horas de 2011 está siendo realmente buenos; sol, olas rompiendo casi perfectas, viento en calma, y una luz perfecta para las fotos. Mientras no llegan las fotos de estos baños, aqui quedan unas cuantas que Benito Photosurf Oliveira ha hecho en las últimas semanas.

¿Sueñan los norcoreanos con olas azules?

kim-jong-il hace el mamarracho frente al mar en este poster de propaganda del régimen

 

En la edición digital del diario El Mundo de hoy, 21/12, hay un artículo fantástico de David Jiménez sobre Corea del Norte, El único gordo en un país de famélico. Al leerlo he sentido envidia, sana, pero envidia; si hay algún lugar al que me gustaría ir es a este país a medio camino entre Asia y Marte, para visitar así otra galaxia sin salir del planeta tierra. El artículo también me ha despertado una curiosidad surfística. ¿Hay olas en Corea del Norte? Y si las hay, ¿hay allí alguien que las pille? La mayor parte de personas que han estado en el país, (salvo Alejandro Cao de Benós), confirman lo que hoy escribe David Jiménez. Corea del Norte es una inmensa cárcel dominada por una dictadura salvaje, atroz y hereditaria, y sus ciudadanos, una tropa inmensa sometida por el miedo, el hambre y la delación. Si no manifestar suficiente fervor por el líder es motivo para pasar una temporadita en un campo de concentración, no parece muy posible que el surf, y con él, la alegría vital que conlleva, esté permitido en esta especie de paranoia selenita que es Corea del Norte.

Muerto Kim Jong-il, su hijo, Kim Jong –un, hereda el chiringuito y se dispone a administrar el control de la vida de varios millones de personas y  de, al parecer, unas cuantas ojivas nucleares. Es muy probable que sea tan cabrón como su padre, o peor aun, incluso con esa jeta de pez luna y esa pinta de gordito despistado incapaz de hacerle daño a nadie.

A la espera de saber que pasa, este es un mensaje pidiendo ayuda, un S.O.S surfero. Se busca información sobre surf en Corea del Norte; textos, fotos, testimonios, páginas web. Si alguien lee esto y sabe algo, por favor, que nos escriba. No se recompensará.

 

Benquerencia.

Foto: Algún lugar de A Mariña –  Noelia Ramalleira, La Dama de las Camelias.

En la costa de A Mariña, no hay ni Norte ni Sur, no hay Este ni Oeste; Hay dos únicos puntos Cardinales de referencia, el Eo y el Sor. Por el Eo sale el sol y por el Sor se pone. Lo demás, lo que comprende el segmento que se define, es costa rabiosa morfológicamente hablando. Costa, olas cantábricas y mucho viento Surf.

También hay un lugar llamado Benquerencia, San Pedro de Benquerencia. Un lugar que se hace querer y abre las puertas del cielo.

Zorlak, el shaper que habla con los espíritus de las leyendas muertas

2011 será un año recordado, sin duda, por muchas cosas, pero una de ellas quedará, para nosotros, grabada a fuego en la memoria, y esa una es que, después de mucho tiempo, Zorlak Surfboards ha puesto en funcionamiento su  web. Han sido meses, años, de dudas, de consultas, de evaluar pros y contras, meses y años de darle vueltas y vueltas a la cuestión, y solo el Dr. Zorlak sabe lo que todo ello le ha supuesto y como ha transcurrido un proceso que ha llevado a que el 2011 viera, al fin, el dominio zorlak.es, funcionando a pleno rendimiento….. Bueno, lo sabe el Dr. Zorlak y alguien más….

Con los pies, y sobre todo las manos, incrustadas en la tradición del shape más puro, para el Dr. Zorlak, la posibilidad de abrir un rinconcito en internet desde el que vender sus tablas se le antojaba casi como una traición a la historia milenaria del surf. La cuestión no le dejaba en paz, el dilema, tradición contra comercio, la posibilidad de ver sus tablas navegando por la red entre anuncios de viagra, descargas de discos de Pitbull, o películas porno filipinas, le estaba amargando la vida.

Un día en el que andaba especialmente meditabundo, el Dr. se fue a la playa a aclarar sus ideas. En el agua, con viento onshore y unas olas que harían avergonzar a una escuela infantil, pensaba y pensaba, cuando sintió una presencia a su espalda. Giró la cabeza, y sorprendido, por creerse solo, se encontró con un tipo algo extraño de melena rubia y un paño de flores en la cabeza, sentado en un pincho de al menos nueve pies. El Dr. se recuperó del sobresalto y le dijo:

-        ”Tío, que susto te me has dado, ¿Quién eres?”

-       “Soy Eddie Aikau, bueno, su espíritu. No te asustes, Wally, no te lo hagas encima, he venido desde el cielo de los surfers para decirte que puedes abrir sin miedo una página en internet, no te cargarás ninguna tradición así…. Yo me haría un Facebook si pudiera, pero la he palmao y no puedo…. Y una cosa más, no te metas al agua con estas olas de mierda, chustero”.

Y como había venido, Eddie desapareció. El Dr. Zorlak salió del agua, corrió a casa como alma que lleva el diablo, y estuvo dos días sin salir de la cama. Cuando por fin se decidió a volver al taller, se puso a trabajar y abrió una página en Facebook.

Pasaron varios meses. La experiencia en FB no iba mal, pero Wally, el Dr. Zorlak, aun pensaba que eso de colgar mensajes sobre sus tablas en el mismo sitio en el que muchas personas hablan sobre sus problemas emocionales, reproducen citas célebres como si fueran adolescentes, o se quejan de todo sobre lo que uno se pueda quejar desde su casa, no era del todo correcto, y que tal vez, el tipo del pincho no era Eddie Aikau, sino un pavo de la Costa da Morte del que había oído hablar y que se dedicaba a hacer apariciones estelares por las playas del Noroeste.

Así estaban las cosas el día en que el Dr. aparcó el coche en Foxos para darse un baño aun de peores condiciones que el día que se había encontrado con Aikau, y vio sentados en la arena a dos tipos de aspecto estrafalario. Uno de ellos era pequeño y musculoso, de piel muy morena, y vestía un como si estuviera en los años veinte. Sonreía continuamente. El otro, alto, de pelo oscuro, pose chulesca y sin más ropa que un bañador y una chaqueta de esmoquin. Sobre la arena dos tablas del tamaño de un portaviones, llenas de golpes, reparaciones, machacadas. El del esmoquin se dirigió a él en términos no del todo amistoso: “Eh, tú, atontao, ven aquí”. Wally se acercó y se sentó con aquellos dos fulanos que resultaron ser Duke Kahanamohu y Miki Dora. Duke fue al grano: “Hijo, no sé que tienes en la cabeza, pero en el Nirvana de los surfers y los shapers nadie se va a sentir ofendido por que que tu abras una página web o lo que quieras, al contrario, con la porquería que circula por ahí, no estará nada mal que mucha más gente pueda comprarse una tabla como es debido”.

La conversación duró un buen rato. El Dr. Zorlak consultó con los espíritus de las dos leyendas todas sus inquietudes, y cuando llegó el final del a charla, se despidió afectuosamente de ellos. Antes de irse, Dora le dijo: “Si te veo otra vez cogiendo chustas, vuelvo y te doy la paliza que te mereces.”

Una vez que Dora y Kahanamohu se habían ido, Wally permaneció allí sentado, en la arena, mirando el mar. Al rato había llegado a tres conclusiones. La primera, que debía hacer caso a lo que Duke le había dicho y poner en marcha la web de Zorlak para expandir el evangelio de las tablas de surf bien hechas por el mundo. La segunda, que las leyendas muertas del surf eran gente realmente extraña, y la tercera, que ese día las olas eran pequeñas y malas, pero aun riesgo de ser golpeado por un fantasma, él se metía en el mar.

Centro de Entrenamiento Oeste Surf. 3 Años

En una semana cumple 3 años el proyecto que nació como una opción más de los múltiples frentes que Oeste tiene abiertos, y se ha consolidado como uno de los pilares del Club.
Muchos son los surfistas que se han acercado a otra forma de entrenar, tanto en la forma presencial como con los planes a distancia, comprobando que los resultados obtenidos tenían una transferencia directa a la práctica del surf.
Se han reducido las lesiones y han aumentado las capacidades físicas: Objetivo cumplido.
Como siempre, para más información en el mail oestesurfentrenamiento@gmail.com

AIKENTRENAR!!!

La Dama de las Camelias, una visión de A Mariña.


En oeste hemos compartido entre todos fotografías de aquellos y aquellas que habéis querido colaborar enviándonos imágenes de todo tipo; fotógrafos como Ana Cam, Julián Fotosurf y Benito Oliveira se han consagrado como habituales. Cada uno, una visión propia y particular.

El universo blog es muy interesante en este sentido y es un placer navegar a través de bitácoras personales donde desde auténticos profesionales de la fotografía hasta cualquier foto sacada con el móvil ante la irresistible tentación de compartir una imagen, nos encontramos con lecturas de la realidad apasionantes y muy personales.

Cada uno, tiene su visión del mundo y cada hábitat, cada entorno al que estamos sometidos, tiene su luz propia, su circunstancia y su acción. La fotografía es el arte de conjurar bajo una sola imagen la sensación de vivir ese instante de una forma atemporal y bajo una premisa fundamental, la estética.

Apasionante visitar blogs bajo estas claves. De vez en cuando salgo a navegar por internet con ese ansia, con esa voluntad de conocer, a través de las visiones de los demás.

Tuve la suerte de pasearme por un blog de la costa de A Mariña, esa sección de costa maravillosa que va desde Viveiro a Ribadeo, por acotarlo de forma geomorfológica y que de alguna manera me hizo fijarme en sus fotos, en las marinas captadas por la lente de la fotógrafa Noelia Ramalleira,  la Dama de las Camelias, que amante del surf, de la lectura, de viajar y de su costa, nos acerca a los que visitamos su blog imágenes increíbles de la vida en A Mariña.

Cabe destacar los encuadres bonitos y limpios, parecen proporciones áureas que esta fotógrafa extrae de la realidad al disparar su cámara, quizás por deformación profesional, la arquitectura, quizás porque simplemente,  lleva dentro la capacidad de aquella que es capaz de captar la belleza que contienen y generan, que convergen y divergen, en las lineas y curvas que establecen la perspectiva en un momento dado; la visión del fotógrafo.

Se lo pedimos y Noelia a querido compartir con nosotros algunas imágenes suyas que esperamos que os gusten y os hagan visitar a “La dama de las Camelias” en busca de su visión particular del surf en A Mariña y del mundo, allá donde vaya.

Os dejamos con algunas fotos de ella e iremos colgando alguna más en la sección de fotos a lo largo de estos días. Os animamos a compartir y divulgar vuestra visión, ya sea si tenéis blog o simplemente os gusta la fotografía. Estaremos encantados de poder compartirlo desde nuestra plataforma.