Weblog » Rosita no me quiere

 9 Comments - Add comment | Back to < Oeste Written on 22-Jun-2009 by maxnemo

 rosita.jpg

(texto: shaper & maxnemo)

Lo bueno de no tener trabajo es que cada día puede ser totalmente diferente al anterior, o no. Todos tan distintos que te inunda el vértigo de no saber que será mañana, o todos tan iguales que te asfixia la angustia de saberlo. O también pueden ser días extraños.

Conducía a las once de la mañana por una carretera poco transitada paralela a la costa. Sin nada que hacer hasta que la marea bajase. Todo el asfalto para mí.  A la salida de una curva en mitad de la nada me encontré de frente con un coche parado en el carril izquierdo, un escort familiar, verde para más señas. Tenía los intermitentes de emergencia encendidos y las puertas del maletero y del piloto abiertas. Tirado en la cuneta, detrás del coche, había un hombre. No se movía. Boca arriba.

Me detuve en el arcén. El muerto aparente ni pestañeaba. Los brazos abiertos, las piernas estiradas, la cabeza torcida hacia un lado. Despacio, me acerque hasta él, me arrodille a su lado y sin saber qué hacer, le puse dos dedos en el cuello buscando alguna señal de pulso. Demasiadas películas, demasiado tiempo libre, pensé mientras lo hacía. Nada, ni señal de latidos, ni señal de vida, ni señal de nada, nada de nada. Segundo intento. Acerco mi cara a la suya y al hacerlo me doy cuenta de dos cosas. La primera es que el tío está vivo, respira, lentamente pero respira; la segunda es que tiene una borrachera monumental. Apesta a alcohol.

Lo dejé un momento y me fui a rebuscar en el escort. Estaba muy limpio, impecable, un tipo ordenado. Entre tanta pulcritud sólo encontré tres cosas; una tabla de surf partida en dos sobre el asiento trasero, una botella de ginebra casi vacía y un blíster de veinte pastillas de Lexatín en el que no quedaba ninguna. Fin de la investigación del desempleado metido a detective. El imbécil había intentado suicidarse. Volví junto a él.

En la siguiente escena de cualquier película alguien le da dos hostias a algún opositor a suicida para traerlo de vuelta a la vida, así que eso fue lo que hice, y lo hice con ganas. A la segunda reaccionó; se movió un poco, gimió, sacó la lengua, y por último, con mucho esfuerzo, en un susurro casi imperceptible y muy lentamente, acertó a decir: “Rosita no me quiere”.

Rosita no le quería. Eso era todo.

Encontró a Rosita detrás del mostrador de la librería en la que ella trabajaba, y tras agotar en una semana buena parte de su dinero y la mitad de las existencias de rotuladores, cartulinas, guías de viaje, cursos de idiomas y revistas de surf, había conseguido que saliera con él. Y más tarde, que viviera con él. Y después de pasar tres años de absoluta felicidad, repletos de playas, kilómetros, carreteras y sueños compartidos, también había conseguido que Rosita se hartara de él. Fin de la historia, de una historia tan vieja como repetida.

De paseo con Rosita por el zoo, los animales le hablaban desde las jaulas, “Pero tío, ¿Qué coño haces aquí, no ves que está glass, y que huele a metro y medio en cualquier playa? ¿Estás tarado o qué?” Y él miraba a Rosita y pensaba que nunca se había sentido tan feliz, mientras en su cabeza rompían tubos perfectos que no volverían nunca y que él no vería porque no estaba en la playa, estaba en el zoo, o en el cine, donde olas gigantes arrasaban ciudades, o en la librería de Rosita, buscando entre las revistas un panfleto cargado de fotos y publicidad que llevarse a las venas, o de compras, en tiendas con cientos de camisetas que decían surf, malibú, endless summer, o en cualquier otro sitio en el que estuviera con Rosita y en el que él flotaba entre series perfectas, perdido en un equilibrio inestable.

Un día, Rosita se sintió definitivamente sola y mintió. No te quiero, le dijo, y tal cual se lo tomo él. Sin medias tintas. No me quiere, fin. Entonces vagó dos días por la costa, seguro de haber llegado al fin de los mejores años de su vida, aunque con la esperanza de olvidarse de aquella mujer tras un par de buenas sesiones. Pero no fue así. Entró al agua una sola vez y salió enseguida después de que unas cuantas fanecas le insultasen llamándole capullo a voz en grito y se rieran de él sin el más mínimo atisbo de piedad. Después ya no supo qué hacer, y tampoco lo recordaba muy bien. Buscó pelea un par de noches, durmió en el coche, bebió bastante, rompió la tabla y la tiró por un acantilado maldiciendo el surf y todo lo que tuviera que ver con él, estuvo unas cuantas horas en una iglesia durmiendo la mona, debió volver a emborracharse, regresó al acantilado a recoger la tabla, y en algún momento se tomó los Lexatín en medio de un ataque de nostalgia. Y mientras caía en un profundo sueño, en medio de nauseas y brumas, detuvo el coche, se bajó para pedir ayuda y se derrumbó en la cuneta pensando en Rosita y en pedirle perdón.

Después llegué yo, un poco más tarde la ambulancia, y cuando ya estábamos todos en el hospital, llegó Rosita.

Send to a friend

Comments

  • written on 22-Jun-2009

    debajodelmanzano says:

    ....pobre rosita....

  • written on 23-Jun-2009

    brardii says:

    Buen argumento para ser el ganador del Surffilm Festibal.

  • written on 23-Jun-2009

    surfercosmovision says:

    organizemos un rodaje y lo llevamos a la gran pantalla... me huelo planos cortos, detalles y sombras contrastadas, macros a cigarrillos encendiéndose y a caladas expirándose... poros de piel sudando, pelos de barba de dos días y las pupilas de un muerto... en plan novela negra. con un toque entre tarantino y el tunel de sabato. en 35 mm, que coño.

  • written on 23-Jun-2009

    debajodelmanzano says:

    me pido el papel de mono enjaulado en el zoologico...

  • written on 23-Jun-2009

    LuisBadConditions says:

    con flasbacks de excenas de sexo salvaje de cuando empezaban la relacion!!!

  • written on 24-Jun-2009

    albertob says:

    una Rosa es una Rosa, que decía la canción.
    El Mar es también como una mujer, como una Rosita, y lo de la poligamia no suele ser fácil de llevar.

  • written on 24-Jun-2009

    debajodelmanzano says:

    ....reitero, pobre rosita....que nunca llegará a ser una ola....

  • written on 24-Jun-2009

    surfercosmovision says:

    DIOSSS!!!!! POLIGAMIA POLIGAMIA!!!!... QUE SUBA EL MAR POR DIOS!!!!!

  • written on 25-Jun-2009

    Michi says:

    Rosa Marina,
    Rosa Marina.
    Si tú me quisieras,
    que feliz sería.

    ;-)

Leave a Comment









Loading …
  • Server: web1.webjam.com
  • Total queries:
  • Serialization time: 1953ms
  • Execution time: 2094ms
  • XSLT time: $$$XSLT$$$ms