...llegué a la playa de la mano de un amigo buscando un rayo de luz. mi amigo se metió al agua y yo me quedé en la orilla esperando que una ola me lo trajera. y una ola me lo trajo, al amigo, pero no al rayo... volví a la playa...con mi amigo....esperé de nuevo en la orilla, pacientemente. contando las olas. pero no encontré ninguna que me trajera el rayo de sol que tanto tiempo llevo deseando. ese que ansío desde que su luz me envelesó a traves de una ola a seiscientos veintitrés kilómetros del mar.... así que vuelvo a la orilla.... y espero..... y vuelvo a volver...buscando ese rayo incandescente que en mi memoria retengo con marco dorado... ese rayo cuya luz me transporta con la fuerza de la ola que lo refleja, al hogar que llevo dentro. un rayo de luz, capaz de iluminar la penumbra de la pena de vivir lejos de la sal y la brisa. de la boca de un pintor escuché que el fotografo inmortaliza el instante y el pintor lo idealiza. yo he inmortalizado en mi mente la idealización y necesito fotografiarla. quiero ver la luz. verla a través de las olas...tal como la recuerdo. así que volveré a la playa...con mi amigo, tantas veces como sea necesario...hasta que una ola me lo traiga, al rayo... y al amigo...