<rss version="2.0"><channel><title>Oeste. Retazos de un sueño común</title><link>http://www.oestesurf.com/retazos_del_oeste/$oeste_retazos_de_un_sueno_comun/</link><description></description><pubDate>2009-03-05T12:49:00Z</pubDate><generator>http://www.webjam.com/</generator><language>en</language><item><title>Continuamos??</title><link>http://www.oestesurf.com/retazos_del_oeste/$oeste_retazos_de_un_sueno_comun/2009/03/05/continuamos</link><comments>http://www.oestesurf.com/retazos_del_oeste/$oeste_retazos_de_un_sueno_comun/2009/03/05/continuamos#Comments</comments><pubDate>2009-03-05T12:49:00Z</pubDate><category></category><guid isPermaLink="true">http://www.oestesurf.com/retazos_del_oeste/$oeste_retazos_de_un_sueno_comun/2009/03/05/continuamos</guid><description><![CDATA[<p>Despues de un largo viaje estoy de vuelta.</p><p>espero seguir el proyecto en breve...</p><p>&nbsp;</p><p>un saludo y disculpen las molestias. </p>]]></description></item><item><title>Capítulo II. "Con las orejas de Dumbo"</title><link>http://www.oestesurf.com/retazos_del_oeste/$oeste_retazos_de_un_sueno_comun/2008/11/04/capitulo_ii_con_las_orejas_de_dumbo</link><comments>http://www.oestesurf.com/retazos_del_oeste/$oeste_retazos_de_un_sueno_comun/2008/11/04/capitulo_ii_con_las_orejas_de_dumbo#Comments</comments><pubDate>2008-11-04T11:51:00Z</pubDate><category>de, i, un, con, las, proyecto, juego, oeste, cap, capitulo, retazos, sueño, literario, orejas, dumbo, comun</category><guid isPermaLink="true">http://www.oestesurf.com/retazos_del_oeste/$oeste_retazos_de_un_sueno_comun/2008/11/04/capitulo_ii_con_las_orejas_de_dumbo</guid><description><![CDATA[<p align="center"><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;"><b>&nbsp;CAP&Iacute;TULO II</b></span></p>
<p align="center"><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;"><b>"Con las orejas de Dumbo" <br /></b></span></p>
<p><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;">Hoy me ha despertado Max a la vez que me incorporaba con nauseas. Estaba empapado y estos ya estaban trabajando. Empieza el d&iacute;a, son las&nbsp; cinco y media de la ma&ntilde;ana. Estamos navegando.<br /><br /><i>- "O tomamos una decisi&oacute;n ya o nos pilla!" -</i> Exhortaba Max buscando el asegurar el consenso de ir a Nassau de una vez por todas. Es el momento. Yo voto que si.<br /><br />Vamos al norte y tenemos mar y viento del sur. La navegaci&oacute;n puede ser bastante dura en cuanto las condiciones se establezcan.<br /><br />Perry se tambalea por cubierta arreglando nosequ&eacute; sin saber que co&ntilde;o decir, Alberto mira la Glide , con las piernas cruzadas mientras se toma un t&eacute;, como haciendo una especie de broma brit&aacute;nica con sus gafas de pasta negras y la Glide cogida como el The Guardian, que se podr&iacute;a meter por el culo de proa a popa como si el barco fuese su propio pasillo privado de internado de psiqui&aacute;trico. <br /><br />&nbsp;Wally, el &ldquo;matem&aacute;tico&rdquo; apostado detr&aacute;s de su termo, no dice ni deja de decir. El flem&aacute;tico de la Glide que vende parsimonia, la gallina Caponata del Perry poniendo huevos, Max exhortando, el Dani a vueltas con el Triangulo de las Bermudas y yo supongo que irritablemente inm&oacute;vil para los dem&aacute;s. Lo que pasa es que alucino con esta gente.<br /><br />La gota que colm&oacute; el vaso fue cuando mi querido Dani, con cara de <i>esquizo </i>nos dice; <i>"Amigos compa&ntilde;eros de la nave del misterio, un hurac&aacute;n se acerca, seis, eran seis, los intr&eacute;pidos tripulantes de esa nave, seis , que me dicen de esto, casualidad, fatalidad, no lo sabemos ni nunca lo sabremos, por ahora nos genera inquietud. Hexa&hellip;ko&hellip;sio&hellip;ihexe..konta..hexafobia, tengo Hexakosioihexekontahexafobia&hellip;, salta por la borda, sobra uno&rdquo;.</i><br /><br />Yo me quedo de piedra.<br /><br /><i>- &ldquo;Deja de decir chorradas y apaga el m&oacute;vil que te vas a volver m&aacute;s tonto, si se puede, con el puto google, que mierda dices de hexanosequeco&ntilde;o?&rdquo; - </i>A&ntilde;ade Max exhortando para variar.<br /><i>- &ldquo;Lo pone el google, mira, mira&rdquo;</i> -<br /><i>-&ldquo;A la mierda, nos piramos de aqu&iacute;, rumbo norte&rdquo;</i>, dice Max dejando atr&aacute;s a Dani y dirigi&eacute;ndose a cubierta.<br /><br />Creo que fui el &uacute;nico que dijo Nassau en voz alta, al resto les llegaba con lo del "rumbo norte", yo ten&iacute;a que poner nombre a la tierra a la que &iacute;bamos, a nuestra Nueva Providencia. Tambi&eacute;n creo que fui el &uacute;nico que se acerc&oacute; al iPhone de Dani para ver en el Google lo del&nbsp; hexakosioihexekontahexafobia. Este est&aacute; sonao como el cencerro de Niebla prado abajo.<br /><br />Por la noche se ha levantado mar del sur pero apenas viento y la navegaci&oacute;n ahora es tranquila pero incomoda en los movimientos del barco y en que nos requiere mucha atenci&oacute;n porque aunque el tim&oacute;n de viento no se canse, ni pase fr&iacute;o, ni se queje, es un poco tonto. <br /><br />Me di cuenta de que tanto el estado de Dani como el m&iacute;o se deb&iacute;an a que nos quedamos celebrando en cubierta las ultimas gotas de ron del primer puerto caribe&ntilde;o y transatl&aacute;ntico que besamos y celebrando el futuro incierto hasta las tantas y nos fuimos a la cama mareados por todo. Cuanto miedo... y que valientes con todo, que valientes que somos todos.<br /><br />Me despert&eacute; ahora, me dejaron dormir m&aacute;s pues ten&iacute;a mala cara. Me levanto del puto catre, azota con fuerza y pongo a calentar &ldquo;leche&rdquo; no sin montar un buen desastre. Digo leche por no decir agua potabilizada con una pastilla efervescente y con sabor a dep&oacute;sito de pl&aacute;stico, a esto le sumamos un bote de leche condensada babeante y con tropezones no reconocibles. Entre el pifostio se entremov&iacute;an mis compa&ntilde;eros con cara de &ldquo;<i>ponte a trabajar cojones que estamos navegando&rdquo;.</i><br /><br />Rumbo al norte, rumbo a Nassau. La navegaci&oacute;n es dura y al parecer, seg&uacute;n las cartas y el Capit&aacute;n Nemo, navegamos por aguas peligrosas y de camino al tri&aacute;ngulo de las Bermudas. Que la expresi&oacute;n es que suena muy peliculera pero es verdad. Y pensamos todos en una puerta interdimensional que nos llevar&iacute;a a Tavarua de forma instant&aacute;nea y sin espaguetizaci&oacute;n de la materia f&iacute;sica, pero como va Perry en el barco, va a ser que no. O no vamos a Tavarua de forma instant&aacute;nea, o vamos pero llegamos con forma de espagueti.<br /><br />El foque va tenso como un cuero en un tambor (iba a escribir en mi libreta &ldquo;tenso como el coj&oacute;n de un mono&rdquo; pero desconozco nada sobre primates) y pega unos latigazos que dificultan el trabajo de Alberto, Walter y Perry, que intentan pasar los 6 nueve pies&nbsp; y las... no se... 7 tablas m&aacute;s, que llevamos en proa, amarradas a ambos lados del candelero hacia el interior. Se trata de llevarlas al camarote y apilar los tablones en el pasillo y las tablas al fondo del tambucho. Los 12 metros de eslora del Mar de Fora se hacen largos y dif&iacute;ciles. Se pasan al camarote entre dos marineros y de dos en dos, tal como van acopladas al candelero de proa&nbsp; por las cintas. <br /><br />Hacemos turnos de tres marineros para la navegaci&oacute;n y empezamos Max, Dani y yo.<br />Los dem&aacute;s se pasan al camarote, se secan e intentan descansar. Perry se hace una cura en la mano ya que se cort&oacute; vete a saber con que desprop&oacute;sito de pieza o instrumento inofensivo. Berto es el que&nbsp; duerme al fondo, entre tablas y ropa mojada. Walter se come las paredes y no se porque me da la sensaci&oacute;n de que se ha masturbado...<br /><br />Max lleva el barco con una navegaci&oacute;n con mucha concentraci&oacute;n. Dani trabaja con la carta n&aacute;utica y yo me peleo con la botavara de manera telep&aacute;tica y le digo que trabaje bien. El mar nos llega por la popa, directo del sur y es cada vez m&aacute;s grande y con un periodo impresionante del cual no podemos medirlo y no tenemos datos del parte. Creo que estamos varios barcos en la misma situaci&oacute;n y todos navegamos a Nassau, porque nos han pedido las autoridades de Bahamas por radio "situaci&oacute;n y rumbo" y nos han dicho que es la decisi&oacute;n &ldquo;que se est&aacute; tomando&rdquo;. Lo peor es que nos suene &ldquo;a la desesperada&rdquo;.<br /><br />El barco baja olas de 5 y de 6 metros. Llevamos poco pa&ntilde;o en la mayor y el foque tira de nosotros como un noserider. Desde atr&aacute;s debemos parecer Dumbo, porque la botavara est&aacute; casi perpendicular al eje proa-popa del barco y el foque sale por la izquierda. Dice&nbsp; Max, que lleva el barco, que este baja surfeando. Yo lo que siento realmente es que el barco baja vendido y gordo y llegamos a sentir cierta ingravidez en las bajadas y alguna panzada que nos cruje el alma.<br /><br />Yo estoy hecho una mierda y ahora tomo un caf&eacute; y acto seguido me tomar&eacute; un protector de est&oacute;mago y me prometer&eacute; que no lo volver&eacute; a hacer. <br /><br />Los turnos de navegaci&oacute;n contin&uacute;an y no respetamos los grupos. Al fin y al cabo, estamos todos en el mismo barco. Frase esta parad&oacute;jica cuando se dice en nuestra situaci&oacute;n. Porque cada uno en realidad va en un barco distinto y resulta ser el mismo. Y no hay nada m&aacute;s que le barco y nosotros. Todos navegamos, todos dormimos y todos hablamos de forma bastante aleatoria y por periodos cortos. Somos un enjambre trabajando en equipo y rendirse no es una opci&oacute;n. No existe ni la rendici&oacute;n ni la decadencia y este barco brilla de forma suficiente como para firmar la paz con el mundo. Sale el sol entre las nubes, son las diez de la ma&ntilde;ana y el barco baja, ahora si, surfeando, olas de 8 metros de altura.<br /><br />Nosotros surfeamos con &eacute;l y adaptamos nuestro surf de tabla a los movimientos en el barco. Yo solo veo estilo y surfistas y una continua cabalgada que se hace eterna y para siempre. Es compartido y gritamos en muchas ocasiones al viento porque sinceramente no hay otra forma de navegar en este barco. Nos re&iacute;mos como jinetes del Apocalipsis, cabalgando sin manos. "Mira mam&aacute;, sin manos, sin manos y sin miedos"</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;">Hemos conseguido hablar del miedo, verbalizarlo. Hemos hablado de como se siente el miedo y lo hemos categorizado en dos tipos principales de miedo; miedo adaptativo y miedo difuso. El miedo adaptativo es el que nos convierte en verdaderos marinos y nos permite resolver, capear el temporal. Nos hace navegar con rumbo fijo, acojonados pero con rumbo fijo y fuerza en la navegaci&oacute;n. El barco navega con nosotros y es toda una nave y todo un mundo. Despu&eacute;s est&aacute; el puto miedo difuso que genera inmovilidad e incomprensi&oacute;n absoluta. Un miedo nervioso que convoca mentiras de la nada y paranoia a partir de lo perfectamente real. A mi personalmente me lleva a sacar lo peor de mi. Al miedo de mi mismo. Y a que me tiemble el pensamiento. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;">Y vamos al 50%. Un poco lobos de mar, otro poco hombres tremendamente comunes.<br /><br />Y al 50% tambi&eacute;n entre la culpa y la responsabilidad. Sensaciones ambas duras e implacables. Porque no estamos en esta situaci&oacute;n por arte de magia y nos sentimos enfadados por no preveer nada de nada.<br /><br />La singladura no fue tal hasta abandonar las Canarias porque no bajamos el barco todos desde Baiona, sino que Max, Dani y Alberto lo hicieron. Perry y Walter embarcaron en Portimao y yo en Canarias. El tiempo se echaba encima y los preparativos requer&iacute;an un trabajo extraordinario y absoluto. Los dos &uacute;ltimos meses antes de la salida de Puerto de la Cruz fueron especialmente duros y todo se acab&oacute; al embarcar en el Mar de Fora y dejar las islas en un horizonte Este y navegar con todo, con todos, hacia el Oeste. El resto hab&iacute;a sido trabajo y ahora es otra cosa, bien distinta pero igual de cansada.<br /><br />Al llegar al caribe las sensaciones desbordantes nos hicieron entrar en un estado catat&oacute;nico y surfeamos en varias islas olas de medio metro y de todas las calidades. Sin cuestinonar nada m&aacute;s. Cuando la cuesti&oacute;n meteorol&oacute;gica se gano su posici&oacute;n de valor, no era tarde, pero el lobo, Bermeo, ya nos pisa los talones.<br /><br />As&iacute; que nos sentimos con esa responsabilidad y con esa carga a la vez. Culpa y Responsabilidad forman un cocktail que no entra bien ni a primera ni a ultima hora del d&iacute;a. Tengo nauseas y ganas de vomitar.<br /><br />Para colmo Dani se saca de la manga una canci&oacute;n que habla de Nassau de los Hombres G; el problema es que la canta sin parar, a viva voz. No solo eso que la cantan todos, incluido yo. La cantamos como anormales.<br /><br /><i>&ldquo;Nassau, son las 12 de la noche,<br />le quito la capota, enciendo el coche.<br />Hace a&ntilde;os que no llueve en las Bahamas<br />precisamente hoy le ha dado la gana.<br /><br />Nassau, es la una menos 10,<br />le pongo la capota y deja de llover.<br />Parto un coco y por dentro esta podrido&hellip;<br />Que har&eacute; yo aqu&iacute;, para que habr&eacute; venido?<br /><br />Esta ma&ntilde;ana, me ha dejado mi novia hawaiana<br />y yo me pregunto, que co&ntilde;o har&eacute; yo en las Bahamas?<br />Se me jode el coche, me deja mi novia,<br />me mareo cuando subo a la noria,<br />no estoy moreno&hellip; Estoy quemado<br />y los mosquitos me han destrozado.<br /><br />Tengo la espalda como el culo de un mandril,<br />la chica del anuncio no esta por aqui.<br />Mucho rollo con los limones del Caribe<br />y luego llegas y de milagro sobrevives.<br /><br />Con lo bien que estaba yo en Madrid,<br />con mi zumo de pi&ntilde;a y mi casita gris,<br />mi chalecito en Navacerrada,<br />todo el tiempo libre&hellip; nunca hay que hacer nada </i><br /><br />Lo impresionante de esta canci&oacute;n es que se convierte en himno y llega a resultar reconfortante. La cantamos de mil maneras, ya no sabemos el ritmo original. La letra me hace sentir de maneras distintas dependiendo del momento y evoca mil ilusiones a partir de cuatro frases est&uacute;pidas. Somos bucaneros bajo el temporal, despojados de todos los saqueos y posesiones de esta vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;"><b>Hombre al agua.</b> Es Perry. 18:53 P.M. hora local. Enseguida desaparece. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;">Alberto lanza la alerta por emisora. No contesta ni Dios, ni patria alguna. Estamos solos y Perry en el agua. Max le dice a Walter que vaya calculando la posici&oacute;n en el espacio a partir de estimaciones que con cada segundo se distorsionan m&aacute;s y m&aacute;s. La maniobra con Max al tim&oacute;n es inmediata y Walter lo gu&iacute;a. Dani y yo nos pusimos los chalecos de neopreno, y las aletas. Alberto prepara los cabos de rescate y las balizas y balsa. Dani y yo estamos listos para saltar con los arneses puestos, estamos dispuestos en el espejo de popa. Han pasado los cabos de rescate por los winches de babor y estribor respectivamente. La nave est&aacute; aventada y solo va el foque en una ce&ntilde;ida bastante arriesgada. Walter dirige, Max lleva el timon, Alberto organiza el rescate y ayuda a navegar y Dani yo yo estamos dispuestos a saltar y coger al Perry.<br /><br /><b>Perry!! -&nbsp; </b>Grita Berto bajo el palo seco de la mayor. Lo vimos todos subiendo a la cresta de la siguiente ola. Ajustamos la ce&ntilde;ida y cruje el barco, vamos directos a &eacute;l. Se mantiene a flote y se le ve fuerte en las brazadas. Dani y yo nos pasamos a proa con toda presteza y ahora bajamos la ola. Lo tenemos abajo, por babor. El foque se nos sacude encima con fuerza y revisamos que el cabo est&eacute; listo. Atr&aacute;s tienen Walter y Berto tienen todo listo y Max grita - &iexcl;atentos, atentos, atentos, atentos!!! - <b>YA.</b><br /><br />En ese momento sent&iacute; una calma increible. Era el momento. Estaba bajo el agua, en medio de olas de 9 metros en el Caribe, atado por un cabo de 25 m. y 11 mm. de Nylon y con una elongaci&oacute;n del 3% a un barco. Dani en la misma situacio y quiz&aacute;s, solo esta oportunidad. La luz es oscura, el agua es oscura y Perry aparece enfrente justo con su chaleco de neopreno rojo y su casco blanco. Lo tenemos y lo tenemos los dos. Dani por el pecho y yo por la espalda. Dani y yo nos cojemos por los brazos y hacemos pinza con las piernas. Perry dice que est&aacute; fuerte y que est&aacute; bien y que sab&iacute;a perfectamente que lo recoger&iacute;amos.<br /><br />Yo de momento ve&iacute;a la maniobra de Max tras un primer tir&oacute;n&nbsp; de 25 metros de cabo y ver bajar el barco una ola. Cuando llegamos a la cresta ya tienen el viento de popa y el barco hace por navegar pero ya se nota que en los valles entre olas las turbulencias son muy grandes y las velas dejan de cazar viento. Es cuando los vemos pasar en la siguiente cresta en direcci&oacute;n contraria y nos gritan -&iexcl;sujetaos!! - Ahora navegamos los tres remolcados a tirones por el Mar de Fora y entre olas de 9 metros. Los motores de los winches trabajan y ayudan a estos a recuperarnos. Subimos al barco. Todos van abrazando a Perry y despu&eacute;s nos abrazamos entre nosotros, como buenamente podemos entre seguir el imparable trabajo de navegar en estas condiciones. Quien dice un abrazo, dice una simple mirada.<br /></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;">Nuestra nave, este barco con orejas de dumbo y luz propia, sigue navegando.<br /><br />Nassau est&aacute; a pocas horas, pero las condiciones son crudas. Nos queda encaminar con acierto el paso de aguas poco profundas entre Isla Para&iacute;so y el&nbsp; Eastern End de Nassau. Navegar todo lo que podamos a vela y entrar con el poco Gasoil que nos quede en puerto. Llevamos 60 millas. Nos quedan menos de 30.</span></p>]]></description></item><item><title>Capítulo I. "Bermeo, huracán."</title><link>http://www.oestesurf.com/retazos_del_oeste/$oeste_retazos_de_un_sueno_comun/2008/10/08/capitulo_i_bermeo_huracan</link><comments>http://www.oestesurf.com/retazos_del_oeste/$oeste_retazos_de_un_sueno_comun/2008/10/08/capitulo_i_bermeo_huracan#Comments</comments><pubDate>2008-10-08T23:45:00Z</pubDate><category>1, i, oeste, capitulo, bermeo, huracán</category><guid isPermaLink="true">http://www.oestesurf.com/retazos_del_oeste/$oeste_retazos_de_un_sueno_comun/2008/10/08/capitulo_i_bermeo_huracan</guid><description><![CDATA[<div align="center"><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;"><b>CAP&Iacute;TULO I</b></span><br /><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;"><b>&nbsp;</b></span><br /><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;"><b>Bermeo, hurac&aacute;n. </b></span></div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: small;">&nbsp;</span><br /><span style="font-family: book antiqua,palatino; font-size: large;"><span style="font-size: small;">&nbsp;El agua me daba por la cintura pero estaba mojado completamente, avanzaba de espaldas a la playa con la cesta llena de&nbsp; fruta en la cabeza. Me desped&iacute;a de las palmeras, de la arena y de esta selva rara hasta la pr&oacute;xima parada. Al darme la vuelta ya veo muy cerca a Perry remando lentamente en la balsa. Me ayuda a subir la cesta, a subirme y remamos cara al velero.<br /><br />Es un atardecer completamente distinto a todos los dem&aacute;s atardeceres vividos. Esta tarde el mar es una l&aacute;mina lisa y curva. El horizonte es curvo. El Caribe ahora es un espejo perfecto donde se refleja&nbsp; el barco, el cielo y las nubes. Nosotros somos seres pintados a pastel que viven sobre un espejo de zinc o una balsa de mercurio mate. Todo es una imagen de Soroya o de Klim pintada sobre lienzos met&aacute;licos y d&uacute;ctiles. S&oacute;lo se deforma por el torpe avanzar de nuestra balsa de pl&aacute;stico y de su proa gorda y babosa. Esto resulta ser fascinante. - No se que tendr&iacute;a la fruta del &aacute;rbol...- susurro para nadie, con el Mar de Fora ya cerca.<br /><br />Y tanta cosa bonita me desconcierta y me marea un poco. Nunca tuve tanto tiempo seguido dedicado esto que estoy haciendo, que realmente es nada y realmente es todo, y a veces pienso que por que no poder disfrutarlo de manera natural, sin que se me vaya la vida en ello, sin que me cueste trabajo alguno. La vida es una redundancia irresoluble.<br /><br />Al llegar al barco nos ayuda a subir la fruta Walter. No deja el mate el cabr&oacute;n, lo sostiene con su izquierda, bajo ese mismo brazo sostiene el termo y entre los dedos un lazo bastante deshecho de tanza vieja de unos 25 m. rescatada para ser reciclada. Wally a veces me da la sensaci&oacute;n de que tiene un principio de Di&oacute;genes. S&iacute;ndrome que por otro lado, viviendo en un barco en las Antillas, tanto nos puede llevar a pique como salvar la vida. &Eacute;l coloca sobre cubierta la fruta con una sonrisa extra&ntilde;a, como si estuviese imaginando un enorme bol de macedonia, alm&iacute;bar y ron blanco de Nassau. No nos vendr&iacute;a mal un poco de fruta macerada. Nosotros por la popa. Probablemente, fue cuando lo vimos en esa tesitura cuando empezamos a pelar la fruta y poner la mesa en cubierta.<br /><br />Dani y los Albertos estan en la cabina manejando los datos de previsi&oacute;n meteorol&oacute;gicos que hab&iacute;an recogido del bolet&iacute;n de Guardacostas de Bahamas, el ultimo recibido, apenas hace una hora, mientras fuimos a por fruta y a investigar el cayo de los cojones. Yo escribo bajo el tambucho, por donde entra una luz rosa muy rara. <br /><br />Bajaron ahora los partes y modelos de la NOAA&nbsp; por el internet v&iacute;a sat&eacute;lite y las &uacute;ltimas notas publicadas por el Centro nacional de Huracanes de los EE.UU. El horizonte meteorol&oacute;gico nos ten&iacute;a bastante preocupados por los avisos de alerta de una tormenta que ya trabajaba a unas&nbsp; 1600 millas al E-SE de nuestra posici&oacute;n hace ya 36 horas. Viene carg&aacute;ndose desde entonces, estamos en &eacute;poca de huracanes. Este es un categor&iacute;a 2, por lo menos para todo el Caribe, aunque los yankis creen que en cuanto suba y toque tierra quedar&aacute; en tormenta de nuevo. Lleva encima a fecha de hoy unas presiones de 970 milibares. Vaya depresi&oacute;n comparado con las borrascas irlandesas que nos dan olas en casa. Y vaya impresi&oacute;n el pensarlo.<br /><br />Los primeros da&ntilde;os materiales los ha causado al buque mercante Nueva Bermeo, con la perdida de casi toda la carga y muchas horas de navegaci&oacute;n al l&iacute;mite. Lo hemos escuchado en la radio en un ingl&eacute;s de Bahamas que nos sonaba a cachondeo, nos hemos reido un rato con el acento del locutor, pero la noticia era seria ya que el testimonio del Capit&aacute;n del carguero acerca de las &uacute;ltimas horas de navegaci&oacute;n era aterrador. En seguida dejamos de reir. Lo han bautizado como Bermeo. Se le dio importancia a la proeza de la navegaci&oacute;n del capit&aacute;n franc&eacute;s del Nueva Bermeo, cuando lleg&oacute; al puerto de Georgetown.<br /><br />Los partes alertan de su situaci&oacute;n estacionaria, aliment&aacute;ndose de aire caliente y h&uacute;medo. Su m&aacute;s que probable desplazamiento al NW tambi&eacute;n lo han comentado. <br /><br />Nosotros tenemos que buscar tierra, refugio. Esa es nuestra prioridad que se impone de forma imperativa dadas las circunstancias. La siguiente es salvar el barco. Quiz&aacute;s despedirnos del Mar de Fora y de nuestra frustrada aventura sea la posibilidad que vean nuestros ojos en un futuro breve. Pero nadie lo ha dicho a&uacute;n en voz alta.<br /><br />Alberto mostr&oacute; con brutal pragmatismo en la reuni&oacute;n que mantuvimos en esta tensa calma chicha, cuales eran las alternativas dentro de las circunstancias. No son muchas. Estamos preocupados por esta calma tan absurda y cr&iacute;tica y por tantos miedos contenidos que no somos capaces de expresar con total naturalidad. Es lo que creo. Aunque Perry payasee con lo de que se caga de miedo. Creo que ahora mismo lo &uacute;nico que nos hace falta es subir a cubierta y echar a volar joder.<br /><br />&iquest;Abandonar todo por una cuesti&oacute;n de seguridad? Si. Imperativo y rotundo desde la raz&oacute;n... pueril y mezquino desde la ilusi&oacute;n que va enrolada en la tripulaci&oacute;n del Mar de Fora. <br /><br />Todo esto, todas estas circunstancias que nos rodean a golpe de &ldquo;s&iacute;, est&aacute; pasando&rdquo;, pasa por abandonar el proyecto, poner rumbo al puerto m&aacute;s cercano, buscar refugio, pasar la tormenta y ver como est&aacute; todo. Probablemente tendr&iacute;amos que irnos a casa y declarar nuestra nave como da&ntilde;o del hurac&aacute;n, a ver si el seguro nos cubre algo. Cuestiones estas en las que Max ya est&aacute; pensando.<br /><br />Estamos cerca de Nueva Providencia y es ese mismo nombre el que nos pesa en el alma. Nos hace dudar. Nos sentimos en el colmo de las calmas chichas. <br /><br />Tentar, porque estamos vivos. <br />Premisa numero uno de la gente del Oeste para el mundo y del mundo para con todos.<br /><br />Opci&oacute;n B. Un poco m&aacute;s arriesgada. Todos tenemos un &ldquo;plan b&rdquo; en mente para todo y este siempre se caracteriza por ser en esencia m&aacute;s maquiav&eacute;lico en su ejecuci&oacute;n que cualquier otro, hasta el punto en el que nos hace dise&ntilde;ar coartadas. Nos hace actuar al acecho, como animales. Se nos salen los instintos de las entra&ntilde;as y nos comemos los unos a los otros... una org&iacute;a de humanidad, vaya. Estos son los verdaderos &ldquo;planes b&rdquo;, los planes a los que sometemos a nuestro propio juicio moral, a nuestra propia critica. Lo planes que contienen una duda met&oacute;dica desde su principio a su final. Tentamos. A lo largo de la vida siempre hay un plan B, un subterfugio como opci&oacute;n m&aacute;s que pretenciosa para una realidad mucho m&aacute;s simple.&nbsp; Mi plan B resuelve las cosas cuando estas pinta feo, me da un buen viaje de adrenalina, me saca un suspiro final para dar paso a una gloriosa haza&ntilde;a que contar en diarios. Siempre me han salido bien los planes B, debo tener una estrella en el cosmos que me cuida, pero mi duda met&oacute;dica es &ldquo;&iquest;hasta cuando?&rdquo;. &iquest;Hasta cuando las cosas saldr&aacute;n bien? El plan A es tirar para delante en nuestra posici&oacute;n de seres racionales, el B hay que gan&aacute;rselo despu&eacute;s de un arrebato de pasi&oacute;n. Pero creo que no hay capacidad de elecci&oacute;n en el fondo. Somos imprevisibles.<br /><br />Estamos fondeados en los callos de Darby Island, pero son tierras muy bajas y las infraestructuras portuarias reducen la posibilidad de supervivencia del Mar de Fora. Los Puertos de Nueva Providencia son m&aacute;s seguros y los recursos de Nassau no los tendremos en ning&uacute;n otro lado en el mismo radio a la redonda para solventar problemas cuando llegue la calma. A mi el puerto de Nassau me da much&iacute;sima seguridad y todos asintieron cuando lo coment&eacute;. Optimismo en l&iacute;nea de flotaci&oacute;n. La tripulaci&oacute;n del Oeste sigue navegando (en calma chicha).<br /><br />Cuando hablamos de estas cosas somos como dioses del orden. Cada uno saca su faceta m&aacute;s seria, menos Perry que siempre suelta alguna. Es de esperar. Walter me ha sorprendido, se ha convertido en un tibur&oacute;n uruguayo y se ha centrado muchisimo en el trabajo, en la decisi&oacute;n y en el orden, es el que dirige la obra. Del resto no esperaba menos de lo que muestran organizando las cosas con su diligente praxis pragm&aacute;tica. Al menos es lo que me demuestran. Yo sin embargo me siento como un ni&ntilde;o con barba vestido de marinero en un barco de papel. <br /><br />Acaba la conversaci&oacute;n y uno se pone a los quehaceres que surgen o simplemente a atender la l&iacute;nea del curric&aacute;n con parsimonia... o a escribir, como ahora; Observas el barco crujiendo, el aparejo anacr&oacute;nico que llevamos enarbolado y el perfume del momento, entre salitre, pintura, tripas de pez de colores y olor a sobaco tropical. Y a veces me crezco y somos incombustibles navegantes con caras sin afeitar y a veces temo por mi vida sin m&aacute;s perspectiva que la de un naufrago amarrado a un madero. Que la de un ni&ntilde;o en un barco de papel. <br />Nunca se nos vino un hurac&aacute;n encima.<br /><br />Nassau Nassau, &iexcl;&iexcl;Nassau!!.<br /><br />Con una posibilidad de navegaci&oacute;n absurda, dadas las condiciones de una estabilidad atmosf&eacute;rica totalmente fuera de lo normal, por lo menos durante las siguientes 36 o 38 horas. Las posibilidades de que suba el hurac&aacute;n directamente hacia nosotros es m&aacute;s que probable. Hemos hablado de desviarnos de su trayectoria lo m&aacute;s posible y perder tiempo y dinero de viaje, pero salvar el viaje al fin y al cabo. Tiene muchos riesgos, entre ellos el margen de error meteorol&oacute;gico. Los c&aacute;lculos... bueno, no son c&aacute;lculos realmente, son estimaciones, la variables son muchas y el futuro lo vemos m&aacute;s abierto que nunca, aunque pinte mal, aunque proyectemos nuestros temores, tenemos probabilidades para</span> <span style="font-size: small;">dar y tomar... </span></span></p>]]></description></item></channel></rss>